viernes, 12 de junio de 2009

De Gonzalo

"De Gonzalo" es: Gonzalo Conde Escuredo by Gonzalo Conde Escuredo.

Nadie en este mundo sabe más que yo de mí..., ni lo podrá saber nunca..., así..., "De Gonzalo"..., es una lectura imprescindible de mí.

He leído un poco..., bueno..., un poco más de lo usual..., bueno..., quizá haya exagerado mis lecturas..., y..., las mejores biografías que he leído..., excepto dos o tres..., las únicas..., han sido todas autobiografías... No quiero insistir en que mi lectura ha sido siempre de autor..., pero les aseguro que la distancia que se da entre una y otra es astronómica.

¿Dónde reside la diferencia?
El autor siempre enseña.
El que hace una biografía sólo rebusca en notas que haya querido o no dejar el autor..., esto es..., en la práctica..., se convierte en una generalidad de muy posible aburrimiento mortal..., porque cuando autor..., de lo que sea..., no quiso decir nada..., nada de él se puede hallar..., sólo unos cuantos documentos oficiales que puediese o no firmar...

Y es que al autor le pasa lo que al cerebro y corazón..., va todo por dentro. Al que hace su biografía no le resta más que lo que pueda darse o no por fuera. Y entonces añadir todo lo que el mercado del momento le pueda requerir... Si el momento es de vientre..., pues todo el intestino delgado y grueso que se le ocurra añadir..., o colar... Pues al no darse autor..., quién lo puede probar... Vale todo y cualquier cosa.

Y así puede hacerse indistinguible una biografía de san juan de la cruz..., por poner un extremo..., de otra de masoch..., pero sin la audacia de sus impagables y vivibles contenidos... Y así la obra de todo autor se reduce a metodología del tiempo..., hoy pasa por ésta: lo hace mucho..., regular..., poco..., o nada..., y haga lo que haga..., es igual..., si jode porque jode..., y si no jode porque no jode... Lope llamaba a esto: perro del hortelano.

Y así cada uno es lo que es..., y la mayoría de esas biografías muestran más al que la hace que al que la vivió. Lees dos líneas y te pones..., no en el tiempo..., sino en este exacto momento editorial.

Partan siempre de un principio para evaluar... Éste: sin obra no se puede hacer obra. Suele fallar poco. Sólo los que se mueven en la autoría..., y bien..., pueden llegar a comprender lo que es y no un autor..., sólo.

Sólo un autor hace..., y por lo mismo..., todas sus exposiciones..., son muy distintas..., pues deben partir siempre del sí..., para dejar atrás lo que parte del no..., o..., dicho en más sonoro..., de lo que jamás parte..., sale..., o presenta.

Suena tan distinto que al autor no cabe más que leerlo con auténtica avidez.

De Gonzalo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario