
No lo saben aún..., pero se lo voy a dar..., y por escrito... Google y Word Press están haciendo historia conmigo desde mi primera línea escrita en sus espacios públicos..., que para mí no dejarán de ser ágoras..., plazas..., o zocos... Espacios en los que la palabra siempre se expuso..., y como tal..., como desde que el hombre y mujer son especie inteligente..., desde principio y riesgo.
Son las 10:31... Hacen historia porque no han visto nada igual en toda su existencia..., pero más..., aunque fuesen capaces de vivir tres ascendencias y descencias..., tampoco... Pues no dejo de manifestarme nunca como un lujo..., vivo.
Lo sé..., lo sé..., los han educado en el lujo del objeto... Pues bien..., soy lo que aún no les han enseñado porque no podían ni imaginarlo..., soy el lujo de ser.
Ni parecido..., miren..., es tan así..., que puedo no tomarme la molestia ni de ver un blog de Word Press ni uno de Blooger..., y..., entiéndase..., por hacer un favor tanto a Word Press y a Bloogler..., y no tener así que entrar a saco...
Una línea es una línea..., lo demás...., no pasa de continuo borrón y cuenta nueva..., esto es..., donde dije digo quise decir Cincinati..., y donde dije Cincinati lo que quise decir fue papel..., papel higiénico...., y donde dije esto..., quise decir... Dejémoslo aquí..., pues basta un segundo dije para no tener que leer ni una sola línea más. Y no..., no lo escribo por nada..., sino para que sepan que así leo... Me encanta perder el tiempo personalmente.
Pero no..., no sólo es esto..., esto no es más que una introducción..., hoy aprenderán algo más..., y así pasarán a comprender el sentido exacto de este título vivo: "De Gonzalo".
Y así deben saber que se dieron autores que llegados a una edad sintieron la necesidad de dejar muestra viva de su maestría... Valgan dos ejemplos por todos los que se puedan dar. Pero antes deben iniciarse..., en estas dos lecturas que les voy a dar..., bien..., esto es..., puestos en su punto exacto. Con una lo pasé y con la otra lo sigo pasando..., espero que me dure de por lo que me reste de vida... Veamos esos títulos.
"Cartas a Lucilio".
"Conversaciones con Goethe".
Del primero leí..., casi..., pues no lo recuerdo..., sus primeras cincuenta cartas..., las repletas de Epicuro.
El segundo de un tirón..., había leído lo que más me interesaba de Goethe y me apeteció ese en vivo y para la posteridad...
Pues bien..., así se deben leer estas dos obras..., como un legado de maestría. Y probaré que así se deben leer.
Aún hoy se sigue buscando a ese destinatario que da título a las cartas de Séneca..., y es algo que denota que no se dejó de leer mal esa obra de Séneca... Probando una vez más que no se lee con atención..., se lee con repetición... Y así se lee con los errores comentados por otro..., evidentemente el defecto es de autor..., y así si no se da una lectura de autor..., lo más probable es que se de un error de comentarista...
Sólo por el lenguaje empleado en una y otra obra se prueba una pretensión de legado universalista..., y por lo mismo..., de alcance general.
Leí otras cosas de Séneca..., nunca lo vi tan prístino.
Leí las capitales de Goethe..., nunca lo vi tan popular.
Si se tomase a Lucilio por un Eckerman..., y no por otra cosa..., se entendería que éstos sólo son préstamos/testimonio de lucimiento... Les podría dar hasta la edad..., y la personalidad..., jóvenes admiradores..., que..., sabiendo que jamás lograrían rozar la altura de su admiración..., aceptaron aparecer como vehículos de posteridad.
Tanto Séneca como Goethe podrían elegir entre miles..., pues no se trataba en caso alguno de Lucilio o Eckerman..., se trataban ellos.
Se sospecha que Goethe corrigió los dos primeros volúmenes de los tres que componen esa "Conversaciones"... Y son ganas de sospechar..., cuando Goethe se llevaba corrigiendo años y años..., esto es..., llevaba decenios preparando sus posteridad.... Y es tan así que tengo la absoluta certeza de que en vida no dejaría al albedrío de Eckerman no ya una frase..., ni una palabra. De hecho la última parte de la obra es un tanto tediosa..., en ella podemos ver lo que es Eckerman..., alguien sólo capaz de loar a otro..., restado esto..., no aparecería jamás en historia alguna de nada.
Quiero decirles que están leyendo a Goethe..., y nunca tan sencillo y al tiempo pasional..., casi me atrevería a decir que con alguna coraza menos de lo habitual... Habían muerto todos sus contemporáneos..., Schiller..., Byron..., Napoleón..., los que él consideraba... Y perdido así muchos de sus miedos..., Goethe siempre fue muy temeroso.
Y así..., Lucilio podría muy bien no existir..., quiero decir..., que su existencia o no..., no variaría un ápice la intención de Séneca..., un legarse como maestro y..., por siglos... De hecho estas cartas son un verdadero encanto..., un canto de sirena... Un placer del que se sabe ya..., alguien..., y cuando escribo alguien me refiero a alguien de por siglos o eternidad.
Pues vivimos un tiempo tan necio que hoy los Eckerman y Lucilio pretenden pasar por Séneca o Goethe..., que ya son ganas... Es la leche..., miren..., hay que tener cierto bagaje..., y una tamaña obra detrás para siquiera poder sospechar poder pasar una palabra..., ya no les digo frase..., por genialidad..., no habiendo más leído y pensado toda una vida dentro lo ofrecido por un periódico local..., que no dejan de serlo..., local..., todos. Pues donde no se da creación..., no se puede dar más que copia..., y peor cuanto más alejada de la creación.
Ya están preparados para leer la mayor..., esto lo hicieron Séneca y Goethe a una edad muy avanzada..., pues bien..., y para que se hagan una idea..., yo lo puedo hacer con un cuarto de siglo menos de vida..., pero no con menos obra..., y literalmente en vivo..., y sin necesidad de echar mano de un admirador..., supuesto o no...., pues nunca he buscado la admiración..., pues la encontré en mí y..., desde que recuerdo.
De Gonzalo.
Apéndice. Acostúmbrense a probar y probarse entre lo mayor. Y lo escribo por todo..., pues..., el que no se mueve así..., ni probará nada ni se probará nunca.